Los últimos estudios realizados por Anovum en 2020 y EuroTrak Spain 2020 nos muestran que la prevalencia de la pérdida de audición declarada total es del 11% de la población española.

Y que el número personas con dificultades auditivas que deciden acudir a un centro auditivo y finalmente adaptarse unos audífonos es en total del 36,5%.

Desde Clínica Audiológica Avanzada queremos hablaros de lo importante que es cuidar nuestra audición y en consecuencia nuestra salud.

Perdida de audición

Cuando comenzamos a perder audición nuestro cerebro recibe menos información y «olvida» todo lo que no percibe. Las áreas auditivas del cerebro se debilitan incluso con una sordera leve, provocando deterioro de la memoria, pérdida de atención, percepción, creatividad y del pensamiento; por lo que se verá gravemente afectada nuestra calidad de vida y nos enfrentaremos a la pérdida de un sentido tan importante como es la audición.

El deterioro por pérdida de audición (hipoacusia) nos afecta a todas las edades. En el caso de los niños condiciona directamente en el desarrollo del lenguaje hablado y su plasticidad cerebral, así como sus habilidades cognitivas. En España afecta a más del 10% de la población de 40 años, ascendiendo progresivamente a más del 30% de las personas mayores de 65 años, y más del 40% de los mayores de 75 años.

Las personas con pérdida de audición que no acuden a dar solución a sus necesidades sufren numerosas afecciones, en ocasiones frustración, ansiedad, signos de depresión, fatiga y aislamiento social entre otros. Al no escuchar o no entender lo que otros les dicen se sienten limitados y reducen en gran medida su vida social. Esta pérdida de conexión con las personas que les rodean produce un gran impacto emocional, el cual implica una pérdida de bienestar tanto del individuo como de sus allegados.

La importancia de las revisiones auditivas

La mayoría de la población no es consciente de la importancia que tiene la audición en nuestra calidad de vida. Es un sentido que necesitamos cuidar de la misma forma que lo hacemos con el resto de sentidos. Desde Clínica Audiológica Avanzada nos recomiendan que al igual que cuando notamos falta de visión acudimos rápidamente al especialista, del mismo modo tenemos que hacer cuando notemos falta de audición y de entendimiento.

Nuestros oídos requieren una atención especial ya que son conocidas las otitis en la infancia, así como otras enfermedades en la edad adulta que cursan con vértigos y trastornos del equilibrio, siendo estos más propensos a sufrir por personas mayores que padecen pérdida de audición, incrementándose de esta forma el riesgo de caídas y lesiones graves.

Acudir a un especialista

Los estudios nos muestran que los adultos esperan una media de entre 7 y 10 años hasta que deciden adaptarse audífonos, incluso desde que comienzan a darse cuenta de su mala audición o teniendo un diagnóstico profesional inicial se retrasan en la decisión. La mayoría de las personas aplaza este beneficio hasta que no pueden comunicarse de forma efectiva ni en los ambientes más favorables. Este tiempo que tardamos en acudir a un especialista es de suma importancia para que a través de los audífonos pueda seguir estimulando las células internas de sus oídos, el nervio auditivo y su cerebro. En Clínica Audiológica Avanzada recomendamos el seguimiento estrecho con controles anuales de la audición en todas las edades, y con mayor frecuencia a partir de los 50 años de edad. De esta forma evitaremos que, de forma silenciosa, la pérdida de audición no avance sin ser tratada y dañe nuestra salud.

En España el 90% de los pacientes que visitan un Gabinete Auditivo son personas de la tercera edad, dado que la presbiacusia se empieza a manifestar a partir de los 60 años.

En Clínica Audiológica Avanzada estamos concienciados con vuestra salud auditiva y en consecuencia vuestra salud integral. Para nuestra salud mental, y el acceso del cerebro, el sonido es fundamental. La pérdida auditiva sin tratar o por un tratamiento inadecuado, puede provocar graves problemas en la vida diaria, siendo muy limitantes para las personas, generando:

  • Mayor carga mental.
  • Aislamiento social y depresión.
  • Equilibrio deficiente y lesiones relacionadas con caídas.
  • Demencia y Alzheimer.
  • Dificultad para seguir las conversaciones.
  • Mayor esfuerzo de escucha.

Los audífonos deben poder garantizar que todos los sonidos sean accesibles, claros y audibles.